martes, 18 de agosto de 2020

Síntomas psíquicos del estrés y Síntomas cognitivos del estrés


Síntomas psíquicos del estrés

§  Sensación de tensión permanente

Debido a la reacción química del estrés, tanto tu cuerpo como tu mente se encuentran bajo tensión durante mucho tiempo. Si sufres más a menudo los síntomas del estrés, es probable que experimentes una atmósfera de tensión constante. Ya no puedes encontrar un momento de descanso, y esto a su vez te agota aún más. Por desgracia, los síntomas del estrés también tienen como consecuencia el que te sientas tenso cuando llega el momento de ir a dormir, de tal forma que el cansancio se acumula. Además, al tener la mente siempre ocupada, resulta complicado poder encontrar descanso psíquico. Estamos pensando constantemente y así agotamos nuestra mente. Al cabo de un tiempo, esto puede acarrear consecuencias sin precedentes como lo puede ser el burnout.

 

§  Irritabilidad o irascibilidad

Si estás sobrecargado de trabajo, suele ser difícil mantener la calma y reaccionar amablemente. Cuando el estrés y los síntomas del estrés alcanzan su punto álgido, puede incluso llegar a ocurrir que le levantes la voz a tus seres queridos, y esto se debe a que ya no sabes cómo afrontar la situación. En muchos de los casos, la irritabilidad la provoca una pregunta o una conversación que te obliga a tener que pensar. Algo tan sencillo como «¿Qué tal te ha ido el día?» puede estar fuera de lugar porque entonces tienes que ponerte a pensar y dar una respuesta.

 

§  Llorar y/o estar deprimido

Teniendo en cuenta que las personas que sufren constantemente algunos síntomas del estrés a menudo ya no saben muy bien qué hacer o se sienten desgraciados por culpa del estrés permanente, suelen llorar con frecuencia. Debido al agotamiento permanente, puede ocurrir que estas personas se vuelvan deprimidas. En los casos extremos de estrés prolongado, y en consecuencia del agotamiento, incluso podemos llegar a desarrollar una depresión.

 

§  Apreciar menos o no apreciar la vida

Como resultado del agotamiento y de eventuales crisis de llanto, puede llegar a ocurrir que perdamos el placer de vivir. Estamos sometidos a un estrés permanente y, cuando tenemos un rato libre, preferimos estar solos y no hacer nada. Sin embargo, en muchos de los casos, nuestra mente no podrá encontrar descanso alguno y seguirá reflexionando. En estas situaciones, podemos pasar momentos difíciles con nuestros seres queridos porque estamos derrotados y de mal humor. Estamos todo el tiempo intentando encontrar algo de descanso o llevar a cabo enérgicamente actividades agradables, pero lo más probable es que en poco tiempo el estrés y los síntomas del estrés exijan lo mejor de ti mismo.

 

§  Menos autoestima

Cuando padecemos de estrés y algunos de los síntomas del estrés, suele ocurrir que las personas desarrollen una gran falta de autoestima. Debido a que estamos bajo estrés permanente, encontramos dificultades para hacer nuestro trabajo. Al no ser capaces de hacer frente a semejante carga de trabajo como solíamos poder hacer antes, esto puede generar un sentimiento de impotencia. Por otra parte, debido a que las frustraciones se van acumulando y ya no somos capaces de mantener la calma, podemos también tener discusiones con más frecuencia. Por lo tanto, el estrés continuado y los síntomas del estrés también pueden empezar a afectar a tus relaciones. Todo esto puede a su vez, transcurrido poco tiempo, dar origen al sentimiento de «que no valemos nada».

 

§  Aislamiento social

Ya no te quedan fuerzas para llevar a cabo enérgicamente ninguna actividad porque el estrés y los síntomas del estrés te exigen lo mejor de ti. Es muy posible que prefieras estar solo cuando ya no estás en el trabajo. El aislamiento social suele surgir cuando el estrés es excesivo y puede dar origen a una agravación del sentimiento pesimista que experimentamos.


Síntomas cognitivos del estrés

Ø  Los errores aumentan mientras que el nivel de rendimiento disminuye

Al cabo de cierto tiempo, vas a poder notar que los síntomas del estrés te van a exigir lo mejor de ti, y que por lo tanto vas a empezar a cometer más errores. Debido a que la preocupación por el estrés es constante, llegas a estar tan agotado que ya no eres capaz de emprender tantas actividades como solías poder hacer antes y que además cometes más errores en tu trabajo. Sin duda esto no va a hacer ningún bien a la imagen que tienes de ti mismo, a tu autoestima, por lo que se va a empezar a formar un círculo vicioso de los síntomas del estrés.

 

Ø  Problemas de concentración

Debido a que estás constantemente pensando en el estrés, a menudo resulta difícil poder pensar en otra cosa. Lo cierto es que estás preocupado por todo lo que te queda todavía por hacer y eso te desanima. A causa de estos pensamientos, a menudo ya no puedes concentrarte expresamente en lo que estás haciendo. Además, el agotamiento también va a hacer que estés menos concentrado en lo que haces.

 

Ø  Problemas de memoria

Además de los problemas de concentración, cuando existe un estrés prolongado, también suele ser habitual sufrir problemas de memoria. A decir verdad, los síntomas del estrés tienen como consecuencia una producción excesiva de cortisol, dando lugar a una sobrecarga de ciertas regiones del cerebro y limitando así su receptividad. Esto puede eventualmente acarrear ciertos problemas cuando quieres recurrir a tu memoria.

 

Ø  Preocupación

Tanto el estrés como los síntomas del estrés pueden hacer que estés preocupado en situaciones de estrés excesivo. Tu cerebro y tu mente pueden quedar saturados, de ahí que a veces el encontrar una solución sea una tarea difícil. Si estás pensando constantemente en el mismo problema y no puedes encontrar una solución, esto es lo que se denomina la preocupación. La preocupación está estrechamente vinculada a diferentes síntomas del estrés, y los síntomas del estrés se agravan recíprocamente.

 

Ø  Indecisión

Tu autoestima afectada por los diferentes síntomas del estrés que experimentas y debido a que está constantemente preocupado por los mismos problemas, también puede ocurrir que padezcas de indecisión. Ya no te atreves a tomar decisiones importantes y estás siempre dudando en cuánto a cuál es la mejor elección que se puede hacer.



lunes, 17 de agosto de 2020

Vídeo sobre lo que causa el estrés en nuestro cuerpo, sin que nos demos cuenta !

 

¡Cuidemos nuestro bienestar físico y mental!

 

Trifolio sobre el Estrés

 

El estrés diario y alteraciones de la salud física

 Las alteraciones nerviosas y hormonales que genera el estrés tienen repercusiones de varios tipos sobre nuestro estado de salud. A continuación puedes ver cuáles son las principales.

1. Trastornos gastrointestinales

Existen diversos trabajos que relacionen el estrés diario con el curso de algunas enfermedades médicas crónicas. Los trastornos gastrointestinales han recibido cierta atención, como la enfermedad del Chron o el síndrome del intestino irritable.

Con respecto del síndrome del intestino irritable varios autores han indicado la conveniencia de implementar programas cognitivo-conductuales de afrontamiento del estrés destinados al tratamiento de estos pacientes y más aún si se tiene en cuenta que los tratamientos médicos son únicamente de tipo paliativo.

 

2. Artritis reumatoide

Algunas investigaciones han vinculado el estrés de los sucesos vitales con la aparición de la artritis reumatoide, si bien parece que el estrés, sobre todo el estrés diario, juega un papel en el agravamiento de los síntomas. Existe cierta controversia en cuanto a si actúa mediando en cambios inmunológicos asociados al estrés o si lo hace aumentando la sensibilidad a la respuesta del dolor.

 

3. Cáncer

Ya en el 1916 el estadista Frederick. L. Hoffman apuntó a la baja prevalencia del cáncer entre los pueblos primitivos, sugiriendo una relación estrecha entre el desarrollo de esta enfermedad y el estilo de vida de las sociedades modernas.

En 1931 el médico misionero Albert Schweizer observó este mismo fenómeno, así como el antropólogo Vilhjalmur Stefansson en 1960. Este último explica en su libro Cáncer: enfermedad de la civilización, cómo al alcanzar el ártico observó la inexistencia del cáncer entre los esquimales y cómo esta enfermedad aumentaba su prevalencia a medida que los pueblos primitivos del ártico entraban en contacto con el hombre blanco.

Más recientemente, se ha visto que el debilitamiento del sistema inmune que acarrea el estrés está relacionado con una mayor presencia del cáncer.

 

4. Migraña

Varios autores han informado de una estrecha relación entre las contrariedades y los síntomas de la migraña. Un incremento de los estresores diarios produciría mayores dolores de cabeza, asociándose tanto a la frecuencia como a la intensidad del dolor.

 

5. Enfermedad arterial coronaria

El estrés diario puede agravar los síntomas de la angina de pecho en pacientes con enfermedad arterial coronaria. Por otro lado, el incremento del estrés podría predecir la angina de la siguiente semana,

 

6. Respuestas cardiovasculares

Existe relación entre el estrés y la hipertensión y/o enfermedad arterial coronaria y juegan un papel importante aumentando la presión arterial.

 

7. Enfermedades infecciosas

Varios autores señalan el estrés diario como un factor que aumenta la vulnerabilidad a padecer enfermedades infecciosas como las infecciones del tracto respiratorio superior, la gripe o las infecciones por virus herpes.

 

8. Sistema inmunológico

La literatura que vincula la implicación del estrés en relación al funcionamiento del sistema inmunológico es muy abundante. Este efecto podría observarse en enfermedades mediadas por el sistema inmune, como las enfermedades infecciosas, el cáncer o las enfermedades autoinmunes.

Esta influencia del estrés en el sistema inmunológico se ha observado tanto en estresores agudos (un examen), como estresores crónicos (desempleo, conflictos con la pareja) o sucesos vitales (pérdida del esposo).

No existe tanta literatura en cuanto a la influencia del estrés diario, si bien se ha observado que los eventos positivos en nuestra vida se relacionan con un incremento de un anticuerpo, la inmunoglobulina A, mientras que los eventos negativos tienden a reducir la presencia de este anticuerpo.



El Estrés

El estrés puede definirse como un conjunto de reacciones fisiológicas que se presentan cuando una persona sufre un estado de tensión nerviosa, producto de diversas situaciones en el ámbito laboral o personal: exceso de trabajo, ansiedad, situaciones traumáticas que se hayan vivido, etc.


Cómo nos afecta el estrés

Un evento estresante siempre conlleva un cambio o la expectativa de un cambio, en este sentido constituye una amenaza a la homeostasis (equilibrio natural del organismo), por lo que nos pone en alerta. El potencial estresante de un suceso vital está en función de la cantidad de cambio que conlleva: a mayor cambio mayor probabilidad de enfermar.

 La sobrecarga que supone el estrés para el cuerpo no actúa de forma específica, predisponiéndonos para una enfermedad en particular, más bien nos deja en un estado de indefensión, mermando la capacidad general de nuestro cuerpo de regenerarse, defenderse y recuperarse, haciéndonos más vulnerables.

 Los sucesos menores, las “pequeñas contrariedades” como por ejemplo el típico atasco en la carretera en hora punta, forman el gran grueso de pequeños eventos estresantes del día a día. Al contar con la fuerza de la costumbre, estas incomodidades del día a día pasan a formar parte de nuestra rutina, las incorporamos como algo habitual, normalizándolas, y respondemos menos a estas pequeñas complicaciones que a los grandes cambios vitales.

 Se piensa que este tipo de estrés diario, por su impacto acumulativo, podría constituir una mayor fuente de estrés que los grandes cambios vitales y sería mejor predictor de la alteración de la salud, particularmente de los trastornos crónicos.


miércoles, 12 de agosto de 2020

Trifolio sobre, ¿Como podemos ayudar a una persona con depresión?

 

¿Como se origina una depresión?

 

Cuando hablamos del origen, hablamos del inicio, el detonante, cuáles fueron los factores que llevaron a la persona a sumirse en ese estado emocional. De manera esquemática tienen que darse dos factores para que se inicie una depresión. Por un lado, que la persona sufra un cambio vital que perciba como desagradable y, que la misma, cumpla con algunos de los factores de vulnerabilidad que le harán más frágil para sumirse en la tristeza y no poder salir de ella de manera natural.


Pérdida de reforzadores – Clasificación.

A los cambios vitales que hemos comentado los llamaremos de manera técnica pérdida de reforzadores, la persona se ve privada de algo que subjetivamente consideraba importante y el balance entre los aspectos positivos y los aspectos negativos de su vida se desequilibra. Pero tipos de pérdidas podemos encontrar de muchas clases, Sevilla y Pastor proponen una muy buena manera de clasificarlas:

  • Cambios vitales. Hay cambios en la vida de la persona, que le afectan negativamente. La pérdida o enfermedad de un ser querido, la pérdida de un trabajo, una relación, la casa… Su magnitud o alcance va a depender también del valor subjetivo o interpretación que se le dé a la pérdida.
  • Acumulación de pequeñas pérdidas. Pequeños cambios vitales que, en principio, no tendrían por qué vivirse como negativos si aparecieran aislados, van sumándose y al final la gotita que colma el vaso hace que la persona sufra una gran tristeza.
  • Ruptura de cadenas conductuales. Cuando se producen cambios ambientales en los que aparentemente la persona no ha sufrido pérdidas, continúa haciendo lo mismo, pero se está deprimiendo. Cambiarse de casa, cambiar de amigos, de trabajo…
  • Aumento en la cantidad o la calidad de la aversión. Que se produzca un aumento significativo de los eventos negativos que se perciben. Aumento de trabajo y del consiguiente estrés, estudiar a contrarreloj, tener a familiares en casa…
  • Pérdida de reforzadores simbólicos. Determinadas circunstancias llevan a la persona a dejar de creer en valores filosóficos o morales que ha tenido durante toda su vida. Dejar de creer en la justicia, en Dios, en la religión…

Cuando en la vida de la persona surgen alguna de estas pérdidas, la persona se ve sumida en un periodo de tristeza normal, al que podemos llamar duelo. En caso de que no consiga afrontar este proceso de manera eficaz, comenzará a sentir los cambios emocionales, cognitivos y comportamentales mencionados, empezará a deprimirse. Y como parte de este proceso se modificará el funcionamiento bioquímico del Sistema Nervioso Central. El cerebro segregará menos neurotransmisores, los encargados de la regulación del estado emocional, lo que ayudará a que la depresión se asiente.

 

Factores de Vulnerabilidad para la depresión.

Muchas investigaciones han demostrado que, amén de la pérdida de reforzadores, existen ciertas circunstancias personales o factores de vulnerabilidad que facilitan un mal afrontamiento de la tristeza. Estos factores serían:

  • Un estilo de vida en el que el balance entre lo positivo y lo negativo ya está de antemano desequilibrado con más peso en el lado negativo. La persona tiene más obligaciones o estresores que actividades placenteras.
  • Una forma de pensar, es decir un estilo cognitivo, basado en alguna de estas tres ideas:
    • Uno mismo no es lo suficientemente valioso. Es decir, personas con baja autoestima que se centran en sus errores y pasan por alto sus aciertos.
    • Filosofía de la culpa. Si la persona comete un error, debe ser castigada severamente por sí misma en forma de remordimientos y sentimientos de culpa.
    • El mundo debería ser un lugar maravilloso para vivir y cuando no es así es horrible y devastador.
  • Personas que tienen lo que llamaríamos deficiencias en el área social, es decir, problemas en cuanto a su relación con los demás o la falta de un soporte social adecuado.
  • Y, por último, una alta inhabilidad para resolver problemas. La tristeza es muy dura de afrontar y en lugar de afrontar el problema de frente, como no sabemos, porque no hemos aprendido, hacemos cosas de las que luego nos arrepentimos, como fumar más de la cuenta, beber alcohol para “olvidar las penas”, o enfadarnos enormemente con los demás por ser así con nosotros.





Libro: Aprender a quererse a si mismo de Walter Riso

 

 

¿Como saber si se sufre de depresión?

 

martes, 11 de agosto de 2020

Trifolio sobre la Depresión

 

 

¿Cual es la diferencia entre tristeza y depresión?

 

Trifolio sobre la Depresión

 

Tipos de Depresión

1. Trastorno Depresivo Mayor

Es el más característico y el que concentra la mayoría de síntomas. Cuando el paciente se muestra extremadamente apático y con inhibición psicomotriz, se habla también de melancolía; en los casos más graves conduce al estupor depresivo. En el que el paciente se encuentra inmóvil e incluso puede rechazar comer o beber.

Existe un subtipo en el que aparecen trastornos delirantes, es decir creencias firmemente sostenidas, pero sin fundamentos adecuados. Los delirios suelen ser de culpa o ruina.

2. Distimia

Se distingue por su cronicidad, la inestabilidad del humor, la fuerte ansiedad y la fluctuación del estado de ánimo. La baja autoestima y la desesperanza son también características de la distimia.

3. Trastorno ansioso-depresivo.

Es una mezcla de ansiedad y depresión, en general moderada.

4. Depresión Atípica.

Se caracteriza por gran reactividad del estado de ánimo a situación diversas, con marcada ansiedad y síntomas depresivos” invertidos”: empeoramiento por las tardes, aumento de apetito e hipersomnia

5. Trastorno afectivo estacional.

Aparece de forma regular y repetida, coincidiendo con cambios estacionales, en general, en otoño e invierno, y asociado a los cambios lumínicos. Somnolencia excesiva, apetencia por los hidratos de carbono junto con los síntomas típicos de la depresión, destacando la fatiga.

6. Trastorno Bipolar.

Implica la existencia de episodios depresivos graves alternados por otros de exaltación de las funciones mentales (“manía”), consistente en aceleración del pensamiento, hiperactividad, gastos descontrolados, insomnio e irritabilidad.

7. Ciclotimia

Manifestaciones leves e imprevisibles con cambios frecuentes de estado de ánimo (de la euforia a la tristeza) en varios días, sin motivo aparente; son sujetos muy inestables. Es difícil diferenciarla de los cambios normales.

lunes, 10 de agosto de 2020

¡Cuida tu salud mental!

 

Consecuencias de la depresión

La depresión  se caracteriza por dejarnos sin ganassin ilusiónsin fuerzas y sin esperanza, por lo que es fácil adivinar las consecuencias de atravesar un estado depresivo por un tiempo prolongado. En los casos más graves, una persona con depresión puede llegar hasta el intento de suicidio por lo que no estamos hablando de un simple periodo de tristeza.

Esa desilusión, pero también esa falta de autoestima, ese creer que no valemos nada y ese dejarnos abandonar pueden hacer que nos aislemos socialmente, lo que puede empeorar el sentimiento de soledad que suele ir asociado a la depresión. Desde perder amigos, parejas rotas, relaciones familiares destrozadas hasta quedarnos sin trabajo y con un montón de problemas económicos, es el abanico de consecuencias que puede dejar una depresión.

Además, la depresión se deja notar también en el plano físico. A los dolores de cabeza, a los dolores musculares o al cansancio se le suman los efectos secundarios de los antidepresivos, cuando finalmente nos ponemos en tratamiento. Además, la depresión debilita nuestro sistema inmunitario, por lo que también está asociada a numerosas enfermedades, infecciones y hasta problemas cardiovasculares.

 

Síntomas de la Depresión

 

Si bien la depresión puede producirse solamente una vez en la vida; por lo general, las personas tienen varios episodios de depresión. Durante estos episodios, los síntomas se producen durante gran parte del día, casi todos los días y pueden consistir en:

·         Sentimientos de tristeza, ganas de llorar, vacío o desesperanza

·         Arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración, incluso por asuntos de poca importancia

·         Pérdida de interés o placer por la mayoría de las actividades habituales o todas, como las relaciones sexuales, los pasatiempos o los deportes

·         Alteraciones del sueño, como insomnio o dormir demasiado

·         Cansancio y falta de energía, por lo que incluso las tareas pequeñas requieren un esfuerzo mayor

·         Falta de apetito y adelgazamiento, o más antojos de comida y aumento de peso

·         Ansiedad, agitación o inquietud

·         Lentitud para razonar, hablar y hacer movimientos corporales

·         Sentimientos de inutilidad o culpa, fijación en fracasos del pasado o autorreproches

·         Dificultad para pensar, concentrarse, tomar decisiones y recordar cosas

·         Pensamientos frecuentes o recurrentes sobre la muerte, pensamientos suicidas, intentos suicidas o suicidio

·         Problemas físicos inexplicables, como dolor de espalda o de cabeza.


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Para muchas personas con depresión, los síntomas suelen ser lo suficientemente graves para causar problemas evidentes en las actividades cotidianas, como el trabajo, la escuela, las actividades sociales o las relaciones con otras personas. Algunas personas pueden sentirse infelices o tristes en general sin saber realmente porqué.


Síntomas de depresión en niños y adolescentes

Los signos y síntomas frecuentes de depresión en los niños y adolescentes son similares a aquellos en los adultos, pero puede haber algunas diferencias.

·         En los niños más pequeños, los síntomas de depresión pueden consistir en tristeza, irritabilidad, apego, preocupación, dolores, negarse a ir a la escuela o bajo peso.

·         En los adolescentes, los síntomas pueden comprender tristeza, irritabilidad, sentirse negativo e inútil, ira, bajo rendimiento o poca asistencia a la escuela, sentirse incomprendido y extremadamente sensible, consumir drogas de uso recreativo o alcohol, comer o dormir demasiado, autolesionarse, perder el interés por las actividades habituales y evitar la interacción social.

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Síntomas de depresión en adultos mayores

La depresión no es una parte normal del envejecimiento, y nunca debe tomarse a la ligera. Lamentablemente, la depresión a menudo no se diagnostica ni se trata en adultos mayores, quienes pueden sentir reticencia a buscar ayuda. Los síntomas de la depresión pueden ser diferentes o menos evidentes en los adultos mayores, entre ellos:

·         Problemas de memoria o cambios en la personalidad

·         Dolores físicos

·         Fatiga, pérdida del apetito, problemas del sueño o pérdida del interés en el sexo, que no son resultado de una enfermedad ni de un medicamento

·         Querer quedarse en casa con frecuencia, en lugar de salir a socializar o hacer cosas nuevas

·         Pensamientos o sentimientos suicidas, en especial en los hombres mayores

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La Depresión

 

La depresión es un trastorno emocional que causa un sentimiento de tristeza constante y una pérdida de interés en realizar diferentes actividades. También denominada «trastorno depresivo mayor» o «depresión clínica», afecta los sentimientos, los pensamientos y el comportamiento de una persona, y puede causar una variedad de problemas físicos y emocionales. Es posible que tengas dificultades para realizar las actividades cotidianas y que, a veces, sientas que no vale la pena vivir.

Más que solo una tristeza pasajera, la depresión no es una debilidad y uno no puede recuperarse de la noche a la mañana de manera sencilla. La depresión puede requerir tratamiento a largo plazo. Pero no te desanimes. La mayoría de las personas con depresión se sienten mejor con medicamentos, con psicoterapia o con ambos.

✅ Cómo superar la depresión, te lo cuento "Soy el ejemplo de ello"